Manuel A. Ramos T., padre de 50 años, fue condenado a 35 años de cárcel por tocar indebidamente e intentar agredir sexualmente a su propio hijo de cinco años en unas graderías desoladas del distrito de Paucarpata. El progenitor, bajo los efectos del alcohol, aprovechó la noche y llevó al pequeño a una zona oscura y poco transitada para poder agredirlo.
CASO. Este repugnante caso se remonta a la noche del último 31 de agosto de 2024, cuando Manuel Ramos, tras haber libado bebidas alcohólicas en compañía de su hijo, decidió bajar por las graderías de un pasaje peatonal en “Pozo Negro”, de regreso a su vivienda en la zona de Nueva Alborada. Al ver la escasa iluminación y la poca afluencia peatonal, el padre sentó al menor entre sus piernas y comenzó a agredirlo pese a que el pequeño intentaba zafarse y resistirse.
RESCATE. Serenos del sector, tras ser alertados por cámaras de seguridad de la zona, acudieron al lugar de inmediato e impidieron que el pequeñito de 5 años fuera agredido sexualmente mientras lloraba desconsoladamente. Asimismo, detuvieron a Manuel Ramos quien, con el cierre de su pantalón abierto, se puso agresivo contra los agentes.
Inmediatamente alertaron a la madre del pequeño, quien al llegar al lugar en minutos y, pese a haber visualizado los videos de la agresión, no creyó la agresión del padre de su hijo. Además de la condena que cumple en el penal de Socabaya, Manuel Ramos deberá pagar S/15 000 de reparación civil a favor del menor agraviado.