En medio del conteo oficial de las Elecciones 2026, José Mercedes Castillo Terrones emerge como uno de los virtuales senadores electos por Juntos por el Perú, consolidando el peso del denominado “castillismo” en la nueva configuración del Congreso bicameral.
Según el avance de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, con más del 37 % de actas procesadas, el candidato supera los 94 mil votos preferenciales, ubicándose entre los más votados a nivel nacional.
La eventual llegada de Castillo Terrones al Senado no solo representa el retorno del entorno familiar del exmandatario al poder político, sino también la vigencia de una base electoral rural y magisterial que se mantiene activa tras la caída de su hermano.
Cabe recordar que Pedro Castillo fue condenado por conspiración tras su fallido intento de golpe de Estado en 2022, hecho que marcó un punto de quiebre en la política nacional y alimentó la polarización que aún persiste.
Pese a que en 2025 el propio José Castillo había descartado incursionar en política, la coyuntura electoral lo llevó a encabezar la lista senatorial de su partido. Durante ese periodo, cuestionó abiertamente al sistema judicial y defendió la causa de su hermano. “Alguien tiene que responder”, afirmó en su momento, reflejando el discurso de reivindicación que hoy conecta con sectores del sur y centro del país.
Este respaldo ha sido clave, según el candidato presidencial Roberto Sánchez, quien señaló que el voto obtenido responde a la identificación de amplios sectores con esta narrativa.
De confirmarse la tendencia, la presencia de Castillo Terrones en el Senado anticipa un escenario de alta tensión política, donde el castillismo buscará influir en decisiones clave del Estado, desde la aprobación de leyes hasta la designación de altas autoridades.
En paralelo, otros familiares del exmandatario también intentan posicionarse en el Parlamento, evidenciando que, pese a la condena judicial, el movimiento político vinculado a Castillo mantiene vigencia y capacidad de movilización en el país.