El exconsejero de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), Francisco Távara, cuestionó decisiones adoptadas por el pleno del organismo antes de dejar el cargo el martes 19 de mayo, al cumplir 75 años. El exmagistrado criticó el retorno de Patricia Benavides y la no ratificación del juez Oswaldo Ordóñez, al considerar que se actuó sin el debido análisis y con criterios desproporcionados
Francisco Távara dejó la Junta Nacional de Justicia tras alcanzar el límite de edad para ejercer como consejero, pero su salida estuvo marcada por fuertes discrepancias con decisiones recientes del organismo. Una de sus principales críticas apuntó al caso de Patricia Benavides, cuya restitución como fiscal de la nación rechazó abiertamente. Según su postura, el pleno actuó con precipitación en un asunto de alto impacto institucional.
Távara sostuvo que la JNJ “actuó de forma apresurada” al resolver el caso Benavides y remarcó que una decisión de esa magnitud requería mayor análisis jurídico y político. En otra controversia, cuestionó que se intentara debatir la nulidad de la destitución de Benavides mientras el proceso seguía judicializado. “No correspondía” que la institución interviniera mientras existía una controversia pendiente en el Poder Judicial, sostuvo.
El exjuez supremo también discrepó con la decisión de no ratificar al juez superior Oswaldo Ordóñez, quien denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos las denominadas “leyes procrimen” impulsadas por el Congreso y el Ejecutivo. Távara consideró que esa decisión fue desproporcionada y advirtió que no se acreditaron actos concretos de parcialidad en el desempeño del magistrado.
Asimismo, defendió que los pronunciamientos públicos de jueces sobre asuntos institucionales no constituyen automáticamente un adelanto de opinión. A su juicio, la no ratificación de Ordóñez tuvo un carácter sancionador, por lo que debía respetarse el debido proceso, más aún cuando ya existía una investigación preliminar sobre el mismo caso dentro de la propia JNJ.
Francisco Távara, exjuez supremo y expresidente del Jurado Nacional de Elecciones, fue una de las voces más críticas dentro de la actual JNJ. Su salida ocurre en un contexto de cuestionamientos a la conducción de la institución encabezada por María Teresa Cabrera y revive el debate sobre la autonomía de los organismos encargados de administrar justicia en el país.