Un grupo de oficiales técnicos y suboficiales en retiro de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), junto a miembros de la Unión Fuerza Aérea, emitieron un pronunciamiento público en el que respaldan la compra de aeronaves F-16 Fighting Falcon, destacando que el proceso se realizó bajo estrictos criterios técnicos y operativos.
Según el documento, la adquisición responde a necesidades estratégicas del país y se ejecutó conforme a los procedimientos establecidos en el sistema de defensa.
Los firmantes rechazaron de manera categórica cualquier insinuación de irregularidades en la compra, subrayando que “se ha realizado con criterios técnicos y operativos”, en función de fortalecer las capacidades de defensa nacional.
En ese sentido, remarcaron que este tipo de decisiones no responde a intereses políticos, sino a evaluaciones especializadas que buscan garantizar la seguridad del país en un escenario internacional cada vez más exigente.
El pronunciamiento también cuestiona declaraciones de algunas autoridades, las cuales —afirman— no se ajustan a la realidad y podrían generar confusión en la ciudadanía.
“El país no puede ni debe ser gobernado sobre la base de versiones falsas o convenientes”, advierten, al tiempo que califican como “inaceptable” desconocer decisiones adoptadas en instancias como el Consejo de Ministros, lo que —según indican— refleja una falta de responsabilidad política.
Como antecedente, los oficiales en retiro recordaron que los procesos de adquisición militar forman parte de una planificación estratégica de largo plazo, orientada a la modernización de las Fuerzas Armadas. En ese marco, insistieron en que permitir que intereses ajenos desacrediten estas decisiones pone en riesgo la institucionalidad y debilita la capacidad del Estado para responder a los desafíos de seguridad en el ámbito regional y global.