El diputado chileno Jaime Araya cuestionó duramente al líder etnocacerista Antauro Humala tras sus declaraciones sobre una eventual guerra para recuperar territorios como Arica y Tarapacá. El parlamentario calificó estas afirmaciones como “delirantes” y advirtió sobre el impacto que este tipo de discursos puede generar en la región.
“No hay que darle mayor seriedad a lo que diga”, sostuvo, al considerar que se trata de expresiones propias de una estrategia política basada en el nacionalismo.
La controversia surge en un contexto electoral clave en Perú, a pocas semanas de la segunda vuelta presidencial que, según proyecciones, enfrentaría a Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. En una entrevista reciente, Humala señaló que, de ganar Sánchez, el país debería “reivindicar en los hechos Tarapacá y Arica, por la vía diplomática o por la vía armada”, lo que generó reacciones inmediatas tanto en Perú como en Chile.
Desde la perspectiva del legislador chileno, este tipo de declaraciones responden a una lógica recurrente en campañas políticas de América Latina. “Muchas veces para ganar se invocan estos argumentos de corte nacionalista”, explicó, señalando que buscan activar emociones en sectores específicos de la población.
Sin embargo, advirtió que estas posturas pueden escalar tensiones innecesarias entre países vecinos si no se manejan con responsabilidad.
El episodio reabre el debate sobre el uso de discursos confrontacionales en contextos electorales y su impacto en las relaciones internacionales. Mientras el proceso electoral peruano avanza hacia su etapa decisiva, especialistas y actores políticos llaman a priorizar el diálogo y evitar propuestas que puedan afectar la estabilidad regional, en especial en temas sensibles vinculados a la historia y los límites territoriales entre Perú y Chile.