El gobernador regional del Cusco, Werner Salcedo Álvarez, lanzó duras críticas contra el actual modelo de gestión de Machu Picchu tras el reciente pronunciamiento de la organización New7Wonders, que alertó sobre deficiencias en la atención a visitantes.
La autoridad cusqueña denunció que el principal destino turístico del Perú enfrenta problemas estructurales marcados por el centralismo, la precariedad del transporte y un modelo económico que, según dijo, no beneficia a la población local. “No podemos permitir que se siga mercantilizando nuestra maravilla a costa del sufrimiento de los turistas que hacen largas colas bajo el sol y la lluvia”, declaró.
Como propuesta, el gobernador planteó la instalación de una mesa técnica de alto nivel liderada por la Presidencia del Consejo de Ministros junto a ministerios estratégicos, alcaldes y representantes del sector privado para abordar el caos operativo en la zona.
Además, pidió que la Dirección Desconcentrada de Cultura del Cusco pase a manos del Gobierno Regional, argumentando una mejor capacidad de gestión local.