Los resultados preliminares de la necropsia confirmaron que los adolescentes L.Q.A. (17) y Z.R.P.A. (16), hallados sin vida en el frontis de la capilla de Copacabana, en el cerro Choquechambi de Azángaro, murieron a causa de severos traumatismos encéfalo craneanos (TEC) provocados por violentos golpes en la cabeza.
Las víctimas, estudiantes de la institución educativa Pedro Vilcapaza, presentaban fracturas craneales y graves lesiones faciales. En el caso de la menor, las autoridades investigan un presunto abuso sexual debido a las condiciones en las que fue encontrado su cuerpo.
El macabro hallazgo ocurrió el pasado 18 de mayo, cuando pobladores de la zona encontraron los cadáveres abandonados frente a la capilla y alertaron de inmediato a la Policía. Al llegar al lugar, los efectivos cercaron la escena e iniciaron las diligencias correspondientes. Cerca de los cuerpos se hallaron piedras con manchas de sangre y botellas de licor, elementos que podrían ser claves para esclarecer este doble crimen que ha generado profunda indignación en la región Puno.
Durante el sepelio de ambos adolescentes, familiares y allegados protagonizaron escenas de profundo dolor y exigieron justicia para las víctimas. Entre lágrimas y pedidos de sanción ejemplar para los responsables, los deudos reclamaron celeridad en las investigaciones. “Queremos justicia, esto no puede quedar impune”, fue el clamor que acompañó el último adiós a los escolares.