El Corte Superior de Justicia de Cusco dictó nueve meses de prisión preventiva contra Gabriel Condori Olmedo (21) y Óscar Franco Tinco (21), investigados por el asesinato de Rhudy Benavides Charaya (46), ocurrido en Cusco.
La Fiscalía confirmó que en el atroz crimen también hubo canibalismo porque los imputados no solo cocinaron los restos humanos de su víctima para darla a los siete perros, sino ellos mismo habrían comido lo que descuartizaron.
Durante la audiencia, la Fiscalía sostuvo que el delito no solo implicó homicidio calificado por ferocidad, sino también hurto agravado y posesión de drogas.
El magistrado precisó que solo por el delito de homicidio la pena podría superar los 15 años de prisión.
CANIBALISMO. Uno de los aspectos más graves expuestos por la fiscal Thamara Catacora Jara fue que, tras el asesinato, los investigados habrían incurrido en actos de canibalismo.
Según la acusación, los implicados desmembraron el cuerpo de la víctima, cocinaron partes y las consumieron, además de alimentar con restos a los perros del inmueble.
La Fiscalía detalló que el crimen habría sido premeditado. Los acusados llevaron a la víctima con engaños hasta la vivienda, donde fue atacada con armas blancas. Incluso, se presentaron videos en los que se observa a la víctima aún con vida tras las agresiones, lo que evidenciaría el grado de violencia ejercido.
De acuerdo con las investigaciones, luego del homicidio, los implicados permanecieron en el inmueble consumiendo alcohol y drogas, mientras desmembraban progresivamente el cuerpo.
Posteriormente, vendieron pertenencias de la víctima y adquirieron herramientas para continuar con la destrucción del cadáver.
La defensa de uno de los imputados solicitó que el caso sea considerado como homicidio simple, lo que reduciría la pena a menos de cinco años. Sin embargo, la Fiscalía sostiene que la ferocidad del crimen y los actos de canibalismo configuran un delito agravado.
El caso ha generado conmoción en Cusco por el nivel de violencia y crueldad. Las autoridades continúan con las investigaciones mientras los acusados permanecen recluidos de manera preventiva.