Ingenuamente tenía la esperanza de que alguno de los 35 candidatos presidenciales se comprometiera a desenterrar el proyecto más importante de la historia de Arequipa, por lo menos en sus pronunciamientos de campaña. Pero ya pasaron las elecciones del 12 de abril y Arequipa no escuchó ninguna voz sólida y erudita respecto a Majes Siguas II.
Si queremos revisar los niveles de mediocridad que rodean a las obras encargadas al Estado, hagamos una rápida retrospección del proyecto. El 9 de diciembre de 2010 el Gobierno Regional de Arequipa, GRA, entregó al consorcio español Cobra la ejecución del proyecto. En 5 años debía iniciarse la irrigación de 38 500 hectáreas con una inversión de 450 millones de dólares y la generación de 240 mil puestos de trabajo.
Pero la suma de negligencias, errores e incapacidades de los gobernadores que se han sumado durante los últimos 15 años, Juan Manuel Guillén Benavides, Yamila Osorio, Elmer Cáceres Llica, Walter Gutiérrez, Kimmerlee Gutiérrez y Rohel Sánchez, propiciaron el estancamiento del proyecto, no sólo porque demoraron 6 años en aprobar la adenda 13 al proyecto, para compensar las consecuencias de una resolución del Tribunal Constitucional. También, porque no presionaron al gobierno central a cumplir con su cuota del aval financiero y subsanar una decena de incumplimientos diversos.
Hoy se cumplen 18 meses desde que Cobra acudió en arbitraje internacional al Ciadi, demandando al gobierno de Perú el pago de 1400 millones de dólares por presuntos incumplimientos del GRA de 25 temas puntuales.
El último jueves el arbitraje estaba en la denominada “fase activa”, caso n.° ARB/24/43. El laudo arbitral que resuelva la grave controversia, no se conocería hasta el 2030. Más años perdidos para que Arequipa tenga una herramienta valiosísima para su desarrollo, sin sumar las consecuencias monetarias para Perú, caso de perderse el arbitraje.
Si los empleados púbicos del GRA hubiesen actuado con diligencia, capacidad y responsabilidad, el proyecto ya hubiese generado utilidades previstas de 10 mil millones de dólares en la última década, además de los beneficios previstos por los proyectos hidroeléctricos de Lluta y Lluclla, detenidos mientras no se culmine Majes Siguas II.
Así como Cerro Verde inyecta a Arequipa muchos beneficios, los 240 000 puestos de trabajo que generaría Majes Siguas II ayudarían sustancialmente al desarrollo de la región. Pero una vez más queda demostrado que el estado es mal empresario porque sus funcionarios carecen de capacidad, experiencia, responsabilidad, lealtad a su pueblo y amor a la patria.