La presentación de planes de gobierno en el mal llamado “debate” presidencial, realizado el domingo pasado entre Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), evidenció que este formato no es el más apropiado para este tipo de confrontaciones. Lo del domingo 31 de mayo fue por un lado propuestas (Keiko) y por el otro ataques (Sánchez).
En los temas escogidos por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), en el bloque de seguridad ciudadana, Keiko Fujimori propuso el plan de pacificación nacional, el uso de las Fuerzas Armadas en las fronteras y trabajo obligatorio para presos. Roberto Sánchez, en contraste, responsabilizó al fujimorismo y al Congreso por leyes que considera favorecen la criminalidad.
Pero no hizo un deslinde sobre su vínculo con Antauro Humala cuando Keiko le dijo “Cómo puede usted hablar de fortalecimiento de la PNP, si tiene usted a Antauro Humala, asesino de policías. Usted el 8 de abril dijo lo siguiente ‘la lucha contra el crimen estará en manos de Antauro Humala’. Los peruanos quieren saber ¿Va a estar Antauro Humala a su lado?
Otro tema que concitó la atención de los televidentes fue el bloque de economía, empleo y reducción de la pobreza, donde Sánchez anunció invertir en el programa Juntos y en pensiones para mujeres emprendedoras, e insistió en la necesidad de industrializar el país. Fujimori defendió la tributación cero para mypes y el acceso a créditos blandos, resaltando el respaldo de técnicos como Luis Carranza.
Sánchez olvidó su plan de gobierno presentado ante el JNE para hacer anuncios como si fuera un candidato de derecha, con la finalidad de ganar votos, dejando mal parados a sus miles de ciudadanos que votaron por su plan en la primera vuelta. Mencionó que Pedro Francke, su asesor del equipo económico, fue considerado por el exministro Luis Miguel Castilla como “el mejor ministro de economía”.
Horas después Castilla en Panamericana TV desmintió al candidato de Juntos por el Perú.
En cada intervención de Sánchez buscaba desacreeditar a su contrincante con acusaciones, algunas falsas. En una de sus intervenciones mencionó a sus padres. A Keiko no le gustó y le replicó llamándole “usted es un cobarde y un peligro para el país”. Sánchez no contestó.
En el bloque final los candidatos expusieron sus mensajes de cierre. Sánchez subrayó la necesidad de consenso para derrotar al fujimorismo, se comprometió a no fallar al pueblo y llamó a transformar el país con justicia y equidad. Keiko Fujimori reconoció errores en su carrera política, pidió la oportunidad de gobernar para realizar obras y llamó a la unidad de los peruanos para alcanzar un futuro mejor, destacando su experiencia y su equipo técnico.
Keiko leyó sus propuestas, para ajustarse sin errores a su plan de gobierno, mientras Roberto Sánchez se dedicó a insultos y mentiras, cambiando totalmente su plan de gobierno.