A propósito del Día Mundial Sin Tabaco, conmemorado cada 31 de mayo, el Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado - Hideyo Noguchi” (INSM HD-HN) alertó sobre las dificultades que enfrentan los jóvenes para dejar de fumar, revelando que dos de cada tres no consiguen abandonar la nicotina cuando intentan hacerlo sin orientación especializada.
La información fue presentada durante la teleconferencia educativa “Viviendo saludablemente sin tabaco”, desarrollada por el centro de salud mental con el objetivo de sensibilizar a la población sobre las consecuencias del tabaquismo y el consumo de vapeadores.
El médico psiquiatra Carlos Chuquizuta Ramos, jefe del Departamento de Atención Especializada e Integral de Desórdenes Mentales en la Comunidad, explicó que la nicotina es una de las sustancias con mayor capacidad adictiva, especialmente entre adolescentes, debido a la rapidez con la que genera dependencia.
El especialista advirtió que iniciar el consumo a temprana edad incrementa significativamente el riesgo de mantener esta adicción durante la adultez, situación que puede desencadenar graves complicaciones para la salud física y mental.
Asimismo, cuestionó la percepción de que los cigarrillos electrónicos son una alternativa menos dañina. Según indicó, muchos vapeadores contienen nicotina en concentraciones incluso superiores a las de un cigarro convencional, lo que acelera la dependencia y puede ocasionar severos daños pulmonares.
Además, sostuvo que la industria tabacalera utiliza sabores atractivos y estrategias publicitarias dirigidas a captar a adolescentes y jóvenes consumidores.
Las cifras expuestas durante la actividad reflejan un panorama preocupante: de cada tres jóvenes que consumen nicotina, solo uno logra abandonar el hábito por cuenta propia, mientras que los otros continúan enfrentando problemas de dependencia. Incluso, se advirtió que parte de ellos podría desarrollar enfermedades graves asociadas al tabaquismo.
En cuanto al aspecto emocional, Chuquizuta explicó que muchos jóvenes recurren al cigarro o al vapeo como una forma equivocada de manejar el estrés o la ansiedad. Sin embargo, aclaró que el alivio es solo temporal, ya que al desaparecer el efecto de la nicotina aparecen síntomas de abstinencia que pueden intensificar la irritabilidad y el malestar emocional.
El especialista recordó que el consumo de tabaco está relacionado con al menos 29 enfermedades, entre ellas cáncer de pulmón, infartos y afecciones respiratorias, además de afectar aspectos como la salud bucal y el bienestar general.
Frente a ello, destacó la importancia del entorno familiar para prevenir recaídas, promoviendo hogares libres de humo y evitando la normalización del consumo entre menores de edad.
En el Perú, el Ministerio de Salud impulsa la campaña nacional “Apaga el humo, no tu vida”, respaldada por la Ley N.º 32159, que prohíbe fumar y vapear en espacios públicos cerrados, centros educativos, hospitales y medios de transporte, además de restringir la venta a menores de edad.
Finalmente, el especialista recordó que el país cuenta con más de 305 centros de salud mental Comunitarios, además de la Línea 113, opción 5, donde la ciudadanía puede acceder gratuitamente a orientación profesional las 24 horas para iniciar un proceso de recuperación libre de nicotina.