Más de 9000 personas entre estudiantes, docentes y trabajadores administrativos resultaron afectadas este 1 de junio tras la toma de las instalaciones del área de sociales de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA). Un grupo de menos de 10 estudiantes con los rostros cubiertos bloqueó los accesos principales de la sede universitaria.
Los manifestantes clausuraron las dos puertas ubicadas en la calle Virgen del Pilar y el ingreso posterior por la urbanización Aurora, impidiendo el normal desarrollo de las actividades académicas y administrativas. La medida generó malestar entre cientos de alumnos y servidores que no pudieron ingresar a sus centros de estudio y trabajo.
La protesta fue impulsada inicialmente por el presunto desfalco y robo de cerca de S/5.9 millones de las cuentas de la UNSA. Sin embargo, la movilización incorporó demandas de carácter político, entre ellas la salida del actual comité electoral encargado del proceso para elegir al próximo rector y demás autoridades universitarias.
“Tenemos derecho a estudiar, solo pasa en sociales, pero no en ingenierías y biomédicas. Hay un tema político detrás de esta protesta”, Juan G. de segundo año de Derecho.
A las 15:00 se apersonó el vicerrector Académico, Luis Cuadros Paz, a fin de establar diálogo con los manifestantes y escuchar sus reclamos.
ELECCIONES. La directora de Prevención de Conflictos del JNE, Eugenia Fernán, expresó su preocupación por la toma del local de la UNSA, donde funcionarán 37 mesas de sufragio para 10 912 electores. Indicó que se realizan coordinaciones para garantizar las elecciones del 7 de junio y se evalúan medidas de contingencia si la protesta continúa.