La Municipalidad Provincial del Cusco ejecutó un operativo sorpresa, la noche del viernes 22 de mayo, en la avenida Tullumayo y la calle Queswa. El objetivo fue verificar el cumplimiento de las normas de seguridad en establecimientos de venta de alimentos y bebidas alcohólicas. La acción se enmarca en la estrategia de prevención de riesgos y protección de la población cusqueña frente a posibles emergencias.
Durante la intervención, las autoridades clausuraron el restobar “Saqras” y las picanterías “Qeswa Wasi”, “El Canchón” y “Qoriurpi”. Los locales no contaban con el Certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE) vigente, requisito indispensable para garantizar la seguridad de trabajadores y clientes. La medida busca frenar la informalidad y evitar tragedias derivadas de la falta de control en espacios públicos.
El operativo fue liderado por la Subgerencia de Fiscalización y la Gerencia de Desarrollo Económico, con el apoyo de Seguridad Ciudadana. La acción conjunta refleja la decisión política de la Municipalidad de Cusco de imponer orden y velar por el bienestar colectivo. La presencia de fiscalizadores y agentes de seguridad reforzó la autoridad del municipio en zonas de alta concurrencia nocturna.
Con estas clausuras, la comuna cusqueña envía un mensaje claro: la seguridad no es negociable. Los establecimientos que incumplan las normas serán sancionados sin excepción. La ciudadanía exige espacios seguros y responsables, y la municipalidad responde con firmeza. El compromiso institucional apunta a construir una ciudad ordenada, donde el derecho al entretenimiento no esté reñido con la protección de la vida.